Un Solo Mundo Dividido

Durante el Gran Cataclismo, los Kalan trataron de frenar la extinción de sinfín de especies y la protección de sus Ecos. La poderosa Bram agitó sus alas para detener el tiempo, cada miembro de los diferentes Consejos Nod-Ox en el planeta sacrificó sus energías, siendo un puente del instinto de preservación del Árbol de la Savia Sagrada. La vegetación y la vida creció desmesuradamente alrededor de estos valerosos Kalan.

Las grandes emanaciones de energía provocaron la aceleración de las placas interoceánicas. Las entrañas del planeta se retorcieron agitando su superficie, los volcanes despertaron, mientras que una fracción de la humanidad rezaba a antiguos dioses y otros apretaban sus ojos con la esperanza de que sus búnkeres fueran suficientes para protegerlos.

El 66.67% de la población humana pereció, pero la destrucción había resguardado el resto de la vida en la Tierra.

Los antiguos cantaban que el Quinto Sol habría de perecer por la agitación de la tierra... ¿Estaba ahora la humanidad frente a un nuevo Sol o este aún no había nacido? ¿Se encontraban abandonados a las tinieblas de un amanecer que jamás vendría? Lo último que muere es la esperanza... pero en esta Nueva Humanidad, la esperanza ya había muerto...

El lagarto lo sabía, era su oportunidad de unificar.
Nadie escapa de los ojos del lagarto.